Cuando el condensado sale del purgador, contiene aproximadamente el 25% de la energía que estaba dentro del vapor antes de condensarse. Si este condensado caliente no se recupera y se devuelve a la caldera, esta necesitaría ser alimentada continuamente con agua fría de reposición, lo que representaría una pérdida energética (y un coste de agua) totalmente inasumible.
Por ello recuperar el condensado es, hoy en día, absolutamente necesario: su alto contenido energético, junto al elevado coste del tratamiento del agua de caldera exigen recuperarlo, pero hay un problema.
El condensado que sale de los purgadores de vapor se encuentra en condiciones de presión y temperatura próximas a su punto de ebullición. Si para introducirlo de nuevo en la caldera se aspira con una bomba centrífuga convencional, se produce de inmediato una intensa cavitación, lo que destruye la bomba rápidamente.
Por ello lo habitual es recurrir a enfriar el condensado de la forma más sencilla posible: mediante un depósito de expansión abierto a la atmósfera. De esta forma parte del condensado vuelve al estado de vapor (vapor flash que se pierde en la atmósfera a menos que se someta a un proceso de recuperación); el calor necesario para esta evaporación se toma del resto del condensado que, por ello, se enfría. En estas condiciones el condensado enfriado ya puede ser aspirado por una bomba centrífuga sin que se produzca la temida cavitación.
La unidad eléctrica TLV para la recuperación y retorno del condensado incluye en un solo equipo compacto las funciones de recuperación y retorno del condensado.
Para ello está formado por un depósito de acero inoxidable de hasta 3.000 litros de capacidad que es capaz de tratar hasta 15.000 litros/hora de condensado, y de eliminar hasta 1.950 kg/hora del vapor flash producido.
Para conducir el condensado recuperado hasta la caldera el equipo incorpora dos bombas (diseño redundante) con un caudal de hasta 19.500 litros/hora y una altura de impulsión de 25 metros.
Algunas prestaciones adicionales de serie son:
- Indicador de nivel con switches magnéticos para indicación y control del nivel.
- Válvula de globo de cierre con fuelle y disco estrangulador para ajustar el punto de funcionamiento de la bomba.
- Termómetro bimetálico y manómetro para el control visual de la presión y temperatura de trabajo.
Opcionalmente puede equiparse con:
- Transmisor de nivel tipo reed (4-20 mA).
- Unidad de control de las bombas.
- Bombas con una altura de impulsión de 50 metros.
- Aislamiento térmico.
Estos equipos están diseñados para trabajar a presión atmosférica.
Para mayor información pueden consultar las especificaciones técnicas detalladas en la web oficial de TLV: https://www.tlv.com/sites/default/files/tlv_assets/product_v2/pdf/u-epsxx-hp.pdf




